Escapar de la ciénaga - Salmo desesperado
Me arrastro,
repto,
serpenteo,
me deslizo,
me elevo desde el fondo
del aguazal pegajoso,
posesivo;
rompo los dedos
de la marisma;
atenazo el tiempo,
lo amenazo de muerte,
lo amenazo de vida
para que devuelva los sentidos
a mi piel,
para que entregue
los ojos de mi vientre.
Me arrastro,
me impelo,
acarreo mi cuerpo,
empujo el alma.
libero los negros cormoranes
cargados de barro y de excremento
para que vuelen hacia el sur,
el sur ,
el nuevo sur
de donde hoy emerge la alborada
El sufrimiento forma olas
y todo el mundo es una ciénaga
donde nos hundimos,
patéticos
irremediables.
Nos veo
jalando nuestros propios cabellos
para emerger los cuerpos,
para reptar
hacia aquella caricia
perdida entre los globos del tiempo.
Poder elevarnos
hacia la brisa
capaz de limpiar la piel,
el alma
y el espacio silente
entre bloques de nada
y mazorcas de sol..
Emerge, pequeño gusano,
arrastra tu cuerpo y tus vergüenzas
hacia los patios arbolados
hacia las veredas tersas,
hacia la luna
hacia las vetas
que el cielo tallara
en los propios confines del cenit.
Ejército de zombies:
marchamos con los ojos fijos,
rompemos a nuestros pasos las murallas
que nos separan de la vida palpitante.
Quizá arribemos una mañana
repleta de panes,
de pájaros,
de vacíos tallados
en azures cristales de Murano,
de espacios con manos y con ojos,
de soles unidos a las lunas
que recorren horizontales los confines
y esas auroras
llenas de pantanos celestes
que impulsan mi cabeza hacia tu vientre
tejido de luces hirvientes,
modelado en verdes alaridos
y aterido
de sol.
GOCHO VERSOLARI
ESCAPAR DE LA CIÉNAGA - Salmo desesperado
SAFE CREATIVE
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