Escapar de la ciénaga - Salmo desesperado

 


Me arrastro, 

repto,

serpenteo, 

me deslizo,

me elevo desde el fondo

del aguazal pegajoso, 

posesivo;

rompo los dedos

 de la marisma;

atenazo el tiempo,

lo amenazo de muerte,

lo amenazo de vida 

para que   devuelva los sentidos

a mi piel, 

para que entregue 

los ojos de mi vientre. 


Me arrastro, 

me impelo,

 acarreo mi cuerpo,

empujo el alma.

libero los negros cormoranes 

cargados de barro y de excremento

para que vuelen hacia el sur,

el  sur ,

el nuevo sur

de donde hoy emerge la alborada

 

El sufrimiento forma olas

y todo el mundo es una ciénaga

donde nos hundimos, 

patéticos

irremediables.

Nos veo 

jalando nuestros propios cabellos

para emerger los cuerpos,

para reptar

hacia aquella caricia 

perdida entre los globos del tiempo. 


Poder elevarnos

hacia la brisa

capaz de limpiar la piel, 

el alma

 y el espacio silente 

entre bloques de nada 

y mazorcas de sol..


Emerge, pequeño gusano, 

arrastra tu cuerpo y tus vergüenzas

hacia los patios arbolados

hacia las veredas tersas,

hacia la luna

hacia las vetas

 que el cielo tallara 

en los propios confines del cenit. 


Ejército de zombies:

marchamos con los ojos fijos, 

rompemos a nuestros pasos las murallas

que nos separan de la vida palpitante.



Quizá arribemos  una mañana

  repleta de panes, 

de pájaros,

de vacíos tallados

en azures cristales de Murano,

de espacios con manos y con ojos, 

de soles unidos a las lunas

que recorren horizontales los confines

y esas auroras

llenas de pantanos celestes

que  impulsan mi cabeza hacia tu vientre 

tejido de luces hirvientes,

modelado en verdes alaridos

y aterido 

de sol. 

  GOCHO VERSOLARI

ESCAPAR DE LA CIÉNAGA - Salmo desesperado

Código de registro: 250419151062
Fecha de registro: Apr 19, 2025

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