Rapsodia de nuevos orígenes
Engendro al nuevo. A los nuevos. Generaciones que flamean, que destellan emergen de cada uno de mis versos y al compás de los cuernos tonantes toman el cielo aglutinado y las bestias fantasmas que rampan la alborada. Engendro al nuevo. A los nuevos que entre olas amnióticas arrastran los tapices de la tarde y te saludan mientras duermes aterida, tibia, suave como las esquinas de las nubes cuando emprenden el sencillo trámite de acuchillar el cielo, caer en la locura y regresar entre rápidos y madrugadas a aquellos callejones transidos de sangre y de buitres luminosos. Engendro al nuevo. A los nuevos que marcharán las calles de la aurora con los ojos perdidos en la multitud de mundos que guarda la brisa, que engendra el asfalto, que esconde la roca y la ternura de aquel que recién nace a la sombra de un colmillo enorme. Yo mismo nazco. Me abalanzo. Me lleno de realidad la boca y la tarde que pret...