Réquiem descalzo
De tu partida sólo recuerdo tus pies: adormilados, leves. Tus empeines pasando del blanco al rojo y al magenta al recibir el abrazo del crepúsculo. Atardecida, desnuda desde dentro, perforaste la puerta y la ventana con tu partida. Tu ropa, tus zapatos quedaron silenciosos en el cuarto donde los cocodrilos de la noche llenarían de angustia los roperos. y caminaste el mundo descalza, despojada sin rubor ni labial, y los cabellos azules hasta la cintura, y el vestido leve en pleno invierno, abrigada tan sólo con los gemidos que llegaban del fondo de la tierra donde una anciana agonizante conocía tu nombre y te llamaba Ahora diciembre se queda sin semillas sin panes ni recuerdos mientras tus plantas acarician la tierra y el hielo, el ancho de la noche y una multitud de ósculos tardíos se trepa a tu pulso, a tu mirada, a tu seno derecho y a tu paz. GOCHO VERSOLARI Réquiem Descalzo 20/1...