Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2024

Pavana para el alma

Imagen
  Mientras rocas antiguas tapizaban la tarde le proponías matrimonio a tu alma con la forma de una joven descalza y silenciosa En su cabeza una tiara de joyas;   los ojos fijos en el crepúsculo de Jonia. Serpientes en la tarde devoraban sus   colas y se detenían al llegar a las cabezas. Después fueron lanzas. Después corrió la sangre Tomaron cautivas a tus gentes y tu alma siguió sentada en el salado túmulo observando el crepúsculo perenne. Llegarás en silencio arrastrando el cachalote de tus años; la verás a lo lejos con su vestido blanco. Rojos dragones de los cielos volcarán su sangre  en tu cuarta costilla. Después le quitarás la tiara y ceñirás su espalda y su cintura. Avanzará el crepúsculo y llegará la noche. Sobre el Mediterráneo los cuatro pies de un animal humano dejarán huellas en las rocas y sólo quedará un eco y un perfume y un pájaro de anchas alas  de poderoso  pico  que se tienda a la luna . Que pregone y despliegue con su canto la fért...

El universo que te habita (Sinfonía)

Imagen
  Blandía la tarde el suave garrote de la luz, cuando entré a tus órganos: En cada uno de ellos, un sol enarbolaba trinos y tu cuerpo que ardía; que brillaba por dentro; que flameaba por fuera.  Bebí entonces  la luz fría de tus astros y me llené de tus pequeñas réplicas; corriste por mi sangre,  atrapando reptiles,  acariciando ríos,  llenando de puentes la carne de la tarde.    Llegaste a mis entrañas  con tu sorbete mítico y bebiste mis monstruos uno a uno.  Me llevaste a tu mundo;  nos enredamos  en una falsa guerra de muñecos, en un mundo heráldico donde los colores vibraban al revés; donde al mirarlos los pájaros se engendraban a sí mismos; nacían colmados  de lejanías y dolores y destruían las pocas barreras que aún guardaban  tus amaneceres  tus crepúsculos.    Cuando nos encontramos  o nos separamos se destruyen y esparcen las dulces y amargas piñatas  de la melancolía; sobre nuestras...

Improvisación melódica del ocio

Imagen
  El ocio me acecha desde la oscuridad del cuarto en el sitio donde la luz se adelgaza apenas,  donde la  osamenta emite su sombra leve, allí me dice ven y ven y ven, entrégate a mis brazos y recuerda el pasado cuando el sol caía sobre los patios y la vida se deslizaba como una tarde Ven y ven atraviesa las ventanas, disuelve los vidrios recuéstate, cierra los ojos y déjate llevar por el silencio; el silencio: pez enorme inmóvil que se olvidara de nadar, de buscar gotas de humedad en las secas tardes de abril Ven y ven como un cuadrado caballo viejo que se tiende en el crepúsculo y que nos alcanza un jirón de su vientre, un suspiro, una gota de sudor que cabe en un vaso de Vodka. Ven y ven dice el ocio prometiendo muebles para la sala de adentro, y  púas para los sillones azules e invitados fantasmas que caminen descalzos en la hora del té.  Mira la redondez de la noche, me dice el ocio; acuéstate debajo de los árboles y observa danzar a las estrellas. GOCHO VER...

Introito hereje sobre el destino

Imagen
  Caminaste descalza los últimos cien metros de la ladera con tu falda blanca, tu delantal azul y el destino embozado en unas pocas nubes negras de aquel gran mediodía. Después el almuerzo y el tintinear de tus pulseras que tu madre juzgara escandalosas cuando el prieto aquelarre de la tarde preparaba sus jugos. No viste al destino recogido, escondido en las brumas de la introspección de una anciana que a partir de las dos todos los días acudía a rezar al quinto banco a contar de la puerta dorada de esa iglesia que en alguna era llegaría a basílica.    Alguien mencionó el velorio de tu padre Alguien habló del suero de su carne, de las manos cruzadas no en el pecho sino arriba del vientre, alguien habló de su locura.    En el momento de marcharse se irían con él todas sus hijas como en una  penitente procesión: descalzas, con cirios en las manos y rumores de pesadumbre en los oídos.  Ahora La tarde se llena de gorgojos de luz. Anuncian el azul tornado d...

El Vacío (Himno de alegría)

Imagen
  Cualquier vacío es una fiesta jubilosa.  Aunque hablemos del pliegue en una tela que se estira; de la oquedad pequeña que deja el paso de una hormiga.    En toda ausencia, la presencia colmará los vasos. El crepúsculo ciego guardará una espada de guirnaldas; una nave que atraca; un estruendo de ángeles.    Ahora   marchas descalza sobre mi alegría; vaciarás mis raíces;  desnudarás mis fuentes; desmembrarás mi patio y mis glicinas... Los poblarás de sol. GOCHO VERSOLARI El Vacío (Himno de alegría) 08/10/2024 2410089736505 Todos los derechos reservados SAFE CREATIVE