Pavana para el alma
Mientras rocas antiguas tapizaban la tarde le proponías matrimonio a tu alma con la forma de una joven descalza y silenciosa En su cabeza una tiara de joyas; los ojos fijos en el crepúsculo de Jonia. Serpientes en la tarde devoraban sus colas y se detenían al llegar a las cabezas. Después fueron lanzas. Después corrió la sangre Tomaron cautivas a tus gentes y tu alma siguió sentada en el salado túmulo observando el crepúsculo perenne. Llegarás en silencio arrastrando el cachalote de tus años; la verás a lo lejos con su vestido blanco. Rojos dragones de los cielos volcarán su sangre en tu cuarta costilla. Después le quitarás la tiara y ceñirás su espalda y su cintura. Avanzará el crepúsculo y llegará la noche. Sobre el Mediterráneo los cuatro pies de un animal humano dejarán huellas en las rocas y sólo quedará un eco y un perfume y un pájaro de anchas alas de poderoso pico que se tienda a la luna . Que pregone y despliegue con su canto la fért...