Escapar de la ciénaga - Salmo desesperado
Me arrastro, repto, serpenteo, me deslizo, me elevo desde el fondo del aguazal pegajoso, posesivo; rompo los dedos de la marisma; atenazo el tiempo, lo amenazo de muerte, lo amenazo de vida para que devuelva los sentidos a mi piel, para que entregue los ojos de mi vientre. Me arrastro, me impelo, acarreo mi cuerpo, empujo el alma. libero los negros cormoranes cargados de barro y de excremento para que vuelen hacia el sur, el sur , el nuevo sur de donde hoy emerge la alborada El sufrimiento forma olas y todo el mundo es una ciénaga donde nos hundimos, patéticos irremediables. Nos veo jalando nuestros propios cabellos para emerger los cuerpos, para reptar hacia aquella caricia perdida entre los globos del tiempo. Poder elevarnos hacia la brisa capaz de limpiar la piel, el alma y el espacio silente entre bloques de nada y mazorcas de sol.. Emerge...