Reflexiones sobre tu desnudez y algunos senderos (Andante)
y rebuznan los cuencos suspendidos del sol. A veces
las nubes pardas de las primeras épocas
se filtran en tus sueños
y al despertarte te olvidas de vestirte
y arrancas a los manotazos el camisón con puntillas
que tu abuela cosiera en el telar azul
camino al cementerio.
A veces el sendero se ensancha como en la época primera
y llegas desnuda,
dorada
como un pájaro sin alas planeando en el agua de las horas.
A veces
me detengo en el silencio de saturno
y cuelgo el planeta y la sal del crepúsculo
sobre las aureolas que rodean tu cabeza,
tus tobillos,
tu cintura. Un pájaro
curiosea tu sexo
mientras sigues desnuda, palpitante,
cargada de resplandores orgullosos.
me detengo en el silencio de saturno
y cuelgo el planeta y la sal del crepúsculo
sobre las aureolas que rodean tu cabeza,
tus tobillos,
tu cintura. Un pájaro
curiosea tu sexo
mientras sigues desnuda, palpitante,
cargada de resplandores orgullosos.
Te detienes más allá del espectro
y te lanzas a la noche. En la lejanía,
los cometas devoran las cabezas de las águilas rampantes
que llamamos estrellas.
los cometas devoran las cabezas de las águilas rampantes
que llamamos estrellas.
GOCHO VERSOLARI
Reflexiones sobre tu desnudez y algunos senderos (Andante)





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